Esta palabra se refiere a la marca o nombre de una empresa, la historia que tiene (y lo que ello evoca sentimentalmente) y cómo potenciar su conocimiento. Podríamos decir que se trata de la historia del nombre de una empresa o, lo que es lo mismo, la historia de la propia empresa.

En la actualidad, la sociedad tiene una hiperinflación de información, de propuestas, de noticias, de nombres... Y en muchas ocasiones toda esa información y propuestas son muy similares. Todo suena conocido. Las empresas y profesionales intentan diferenciarse del resto construyéndose una historia, con un nacimiento, un crecimiento, unos objetivos, unos valores... y una clara explicación de lo que les hace diferentes del resto. El branding es la construcción de esa historia y la forma de hacer que esa historia diferente llegue a los consumidores, clientes o informantes.

Lo curioso de esto es que nosotros, que realmente tenemos una historia personal totalmente diferente del resto de la sociedad y del resto de nuestros compañeros, nosotros que trabajamos recreando historias... no tenemos claro este concepto, no sabemos hacer llegar a los demás qué somos, qué hacemos, por qué lo hacemos y qué nos hace diferentes.

Ningún narrador es igual a otro, como ningún ser humano es igual a otro. Podemos ser  parecidos en muchas cosas, tener un pasado común, desarrollar cuentos similares... Pero siempre hay cientos de pequeños y grandes detalles que nos diferencian. Nuestro recorrido vital, nuestro imaginario personal, el particular timbre de cada voz, las aportaciones de nuestra familia, nuestro entorno... Todo eso nos configura como personas y como narradores.

Debemos ser conscientes de que tenemos que sistematizar nuestro branding personal (no construirlo, como las empresas, nosotros solo lo tenemos que resaltar) y, a partir de ahí, definir nuestra estrategia de comunicación y los medios que debemos utilizar para darnos a conocer. Se trata de preguntarse ¿quién soy?, ¿por qué hago esto?, ¿cómo lo hago?, ¿qué me hace diferente de los demás?, ¿cómo me gustaría que los demás conocieran mi historia?... Y después comenzar a responder a todo eso y construir nuestra historia, decidir sobre temas de tarjetas, página web, papelería... Y no al contrario. 

Nosotros, que contamos historias, conozcamos la nuestra y contémosla. Es lo que nos hace únicos e irrepetibles.

Carles García Domingo