Entrevista a Félix Albo
Fran Pintadera entrevista a Félix Albo

Hace poco más de 10 años que escuché cuentos sobre un escenario por primera vez. Era en el Festival Etnosur, donde había caído siguiendo el ritmo de las músicas del mundo. De pronto vi a un grupo de gente alrededor de un pequeño escenario y decidí quedarme a comprobar qué ocurría. Un hombre grande y de prominente barba negra contaba historias de una manera que jamás había escuchado. No sé si fue fruto del calor de Jaén, de llevar varios días de festival durmiendo poco y de cualquier manera o de qué extraño motivo, pero hubiera jurado que las historias se me metieron adentro y se tambalearon de un lugar a otro de mi cuerpo. Sin duda, algo sucedió, porque unos años después era yo el que se subía a un escenario y hacía de la palabra una manera de estar en el mundo. El día en que tomé la decisión escribí un correo dirigido al señor grande y de barba negra para compartir la euforia inicial. «Muchas gracias por escribirme, por contar, por animarte», me contestó. Varios años después seguimos contando y sin dejar desfallecer los ánimos. Con la euforia ya en calma tras el paso del tiempo, pero con la alegría intacta, me encuentro con el señor grande y, ahora, de barba perfilada: Félix Albo.








