Quien narra historias oralmente precisa, esencialmente, de su cuerpo y de su voz. Entonces, ¿por qué y para qué contar con objetos?

Los/as profesionales que nos dedicamos a ello y hemos hecho de esta práctica una nueva forma de narrar, coincidimos: lo hacemos por pura necesidad de expresar más allá de lo que la palabra nos ofrece. El objeto viene a nosotros/as como un impulso instintivo, irrefrenable, que encuentra una salida plástica a través de las historias narradas a viva voz. Así, cuento y objeto se convierten en compañeros complementarios, encontrando en su alianza una relación perfecta entre significado y significante. Incluso podríamos hablar, extrapolando el término de Gianni Rodari y aplicándolo a este caso, de un binomio fantástico.

En la narración oral con objetos la relación entre los miembros que la componen es bidireccional. Unas veces es la historia la que inspira la creación del objeto y otras es el propio objeto el que aparece y aguarda las palabras apropiadas para hacer presencia en la escena. Cuando cuento y objeto se encuentran comienza el proceso creativo en el que ambos ingredientes se acoplan para generar un discurso común. El objeto no es mera decoración, contribuye a añadir a la historia un punto de vista propio como si fuera el subtexto en una obra dramática.

La forma en la que palabra y materia se encuentran es variada y personal.

Podemos encontrar a quien parte de lo que le sugieren las palabras con sus sonidos y significados. Como ejemplo, al titiritero José Antonio López, Rodorín, que nos habla de esto en su artículo “Toc, toc y piii”.

Por otro lado, a quien parte del movimiento del objeto y su sentido espacial, como la narradora Marta Ortiz, que nos lo cuenta en el artículo “El objeto como escenografía”.

Hay profesionales que crean desde la materia y su carácter conceptual, como Noelia González (Carioca Cuentacuentos). Puedes leer su artículo “Una aventura apasionante. Contar con objetos”.

Hay otras que convierten una imagen mental en algo definido y real, como la narradora Elena Revuelta. En esta entrevista podrás saber más de su trabajo: “¿Primero el cuento o el objeto? Procesos de creación”.

El objeto, ya sea figurativo o abstracto, creado o hallado, realista o extrañado, permanente o efímero, constituye un nuevo lenguaje artístico y ofrece a la historia la posibilidad de vivir una aventura poética, de participar de la ensoñación y de ser parte indispensable del juego infinito de crear, de imaginar.

El Boletín N.º 83 de AEDA ha sido coordinado por Isabel Bolívar


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