euskera / catalán / gallego / inglés

Las asociaciones AEDA, ANIN, LA FAULA, GNOA, MANO y NOGA, y todos los narradores y narradoras que forman parte de las mismas, manifestamos públicamente nuestro desacuerdo con la práctica congelación desde hace años, de los presupuestos destinados a las sesiones y espectáculos de cuentos en muchas de las bibliotecas públicas donde desarrollamos nuestro desempeño profesional.
Contar cuentos de viva voz ante un público requiere de esfuerzo y mucha preparación, comenzando por la selección de relatos, la búsqueda de recursos narrativos que hagan la historia atractiva y terminando por el manejo de situaciones a veces complicadas cuando trabajamos ante decenas de personas con edades e intereses variados.
Contar cuentos de manera profesional es un oficio exigente: requiere seguir formándose a pesar de los años de experiencia recorriendo centros educativos, bibliotecas, teatros, plazas... a públicos muy variados y en contextos muy diferentes. Por eso pensamos que es necesaria una remuneración justa que nos permita seguir afrontando los gastos derivados del oficio.
Las personas que narramos en bibliotecas realizamos una labor artística que hunde sus raíces en la tradición. Contar cuentos, cuando se hace de manera profesional, es una actividad cercana, estimulante y muy valorada por todos los públicos, ya sean bebés, escolares, adolescentes o personas adultas.
Como profesionales, cotizamos a la seguridad social pagando nuestras cuotas de autónomos, seguros sociales, los impuestos que corresponden a la actividad, seguro de responsabilidad civil, pero además tenemos muchos más gastos asociados: vehículo o transporte, dietas, gestoría, etc. Recomendamos leer este artículo donde se explica este asunto de manera más detallada.
Por contextualizar esta reivindicación, cabe mencionar que desde 2020 hasta la fecha, el Índice de Precios al Consumo (IPC) ha aumentado casi un 20% (ver aquí) mientras que el Salario Mínimo Interprofesional lo ha hecho en un 50%. En algunas bibliotecas e instituciones responsables de las campañas de animación lectora, los cachés para personas profesionales de la narración oral no solo no han aumentado de manera proporcional, sino que desde hace años se mantienen prácticamente intactos. Este artículo sobre “Cómo elaborar un presupuesto de narración oral” puede ser esclarecedor en este sentido.
Pensamos además que en muchas ocasiones se produce un agravio comparativo respecto a otras actividades culturales, deportivas o de ocio con una dotación presupuestaria más justa.
Por todo esto, el colectivo de narradores y narradoras profesionales de España instamos a que las personas responsables de asignar, aprobar los presupuestos y programar en las instituciones públicas a que valoren nuestro oficio y buen hacer como creemos que merece, tal y como el público lo hace.
Este manifiesto está firmado por todas las asociaciones de narración oral de España: AEDA, Asociación de profesionales de la narración oral de España – ANIN, Associació de narradores i narradors (Cataluña) – LA FAULA, Associació catalana de professionals de la narració oral, GNOA, Gremio de la narración oral en Andalucía – MANO, Asociación madrileña de narración oral – NOGA, Colectivo de narración oral galega.



