ASOCIACIÓN DE PROFESIONALES DE LA NARRACIÓN ORAL EN ESPAÑA, ANTE LA SUBIDA DE IMPUESTOS POR PARTE DEL GOBIERNO

AEDA, Asociación de Profesionales de la Narración Oral en España, quiere manifestar su estupor, profunda preocupación y rechazo absoluto por las últimas medidas tomadas por el Consejo de Ministros que condenan a nuestra profesión a la desaparición.

Consideramos que una subida del IVA en 13 puntos (del 8% al 21%) y del IRPF en 6 puntos (del 15% al 21%) supone una estudiada estrategia para el desmoronamiento de la actividad cultural del país y, en especial, de un sector tan peculiar como es el nuestro. No se conoce en la historia de nuestro país una agresión igual ni una subida de impuestos tan brutal.

Desde su fundación, nuestra asociación ha invertido recursos económicos y esfuerzos personales para fomentar la profesionalización de narradores y narradoras amateurs con el objetivo de dignificar nuestra profesión y ampliar la situación de legalidad de los profesionales. Este intenso trabajo se verá truncado por la subida injustificada de impuestos en un 19% en total.

La medida adoptada por el Consejo de Ministros, que grava nuestra profesión con un IVA tres veces y medio mayor que en países como Francia, ya tiene consecuencias: la más que probable suspensión de alrededor de 500 sesiones de narración oral que estaban programadas para el último trimestre del año. Con lo que dejaremos de ingresar el IVA correspondiente, no se recaudará el IRPF, la mayoría de profesionales nos daremos de baja en la Seguridad Social, etc.

Así mismo, comunicamos que apoyaremos las acciones de protesta pacíficas que dispongan el resto de colectivos de profesionales de la Cultura.

Solicitamos, por todo esto, la urgente rectificación por parte del Gobierno y una negociación con las Asociaciones de Profesionales de la Cultura, con el objetivo de pactar medidas asumibles por nuestros colectivos.

El cuento contado ha sido compañero inseparable del ser humano desde sus primeros pasos: ha hecho cálidas las noches frías y alegres los días tristes; ha ahuyentado los miedos y ha explicado el mundo; ha alimentado los sueños y la imaginación, tan necesarios para el progreso de la sociedad.

El cuento contado, además, está hecho de palabras, como el ser humano. Somos palabra: lo que pensamos, lo que decimos, lo que sentimos, lo que contamos... todo son palabras.

En estos tiempos de dominio de la pantalla y los auriculares, el cuento contado se ha visto desplazado de los lugares donde tradicionalmente habitaba: las casas, las plazas, las calles... y ahora apenas pervive allí donde antes crecía sano y vigoroso.

Y sin embargo, seguimos necesitando alimentarnos de palabras para crecer como personas, para conocer la realidad que nos rodea, para soñar otros mundos posibles.

Hoy en día los cuentos habitan fundamentalmente en escuelas y bibliotecas. Escuelas que construyen la sociedad que será y bibliotecas que preservan la cultura y democratizan el saber y el conocimiento.

Por eso desde AEDA, la asociación de profesionales de la narración oral en España, pedimos que no se recorte en Educación Pública, que no se recorte en Cultura, que no se recorte en futuro, y nos adherimos a acciones y manifiestos que también reivindican y exigen la suspensión de estos recortes.

Porque la Educación no puede ser un lujo, sino que es un derecho y una necesidad. Y porque la Educación Pública es garantía de que ese derecho llegue a todos y revierta en la mejora de la sociedad.

Porque la Cultura no puede ser un lujo, sino que es un derecho y una necesidad. Es la que nos construye, la que explica quiénes somos y cómo hemos llegado hasta aquí.

Y porque es en los ámbitos de la Educación  y la Cultura donde el cuento contado, palabra dicha, pervive para seguir alimentando al ser humano.