Boletín nº 107 – ¿Qué responsabilidad tiene quien narra una historia?
¿Por qué y para qué narrar historias?
¿De qué sirve en estos tiempos?
¿Qué responsabilidad (ética) tiene quien narra una historia?
No es la primera vez que me hago estas preguntas, no. Ya hace mucho tiempo, por allá por el 2001, me pregunté qué sentido tenía que alguien narrara un cuento. Una conocida había fallecido (demasiado joven, aunque no haya un tiempo establecido para esto de morir), el mundo tenía alguna guerra de turno tras la caída de las torres gemelas. La muerte, la mentira y la desinformación estaban a la orden del día… Recuerdo hacer la pregunta en voz alta y una amiga, enfermera, me dijo: «Diego, yo hago lo que puedo, tú haces lo que puedes… si queremos ayudar, cada uno cura a su manera». Después me ofreció, como vínculo o consuelo, unos versos del poema «Por qué cantamos» de Benedetti, y aunque yo ya lo conocía, me sostuvo de otra manera.
Si cada hora viene con su muerte
si el tiempo es una cueva de ladrones
los aires ya no son los buenos aires
la vida es nada más que un blanco móvil
usted preguntará por qué cantamos
Y esos versos vuelven a resonar en mi cabeza en estos tiempos: porque pasan los años, la tecnología evoluciona, los teléfonos, las lavadoras y las neveras son cada vez más inteligentes… pero, ¿y las personas?







