Un festival de cuentos para adultos. 
Un espacio para la palabra desnuda, sin adornos.
Solo palabras, nada más, únicamente, en exclusiva.
Palabras a secas (aunque húmedas a veces).     

Palabras que salen de bocas de contadores de historias sin disfraz.
Cuentistas en persona, sin personaje.       
Habladores sin atrezzo, sin red, sin artefactos,   
sin artificios ni parapetos.            
Gente armada con su voz, con sus gestos, con su mirada, 
con su relato, leyenda, invención o quimera.

Susurradores de vidas,   
transmisores de aconteceres, 
encantadores de orejas sin trampa ni cartón, sin truco ni artimaña:     
Solo personas y la literatura en el aire. 
Solo palabras.  Nada más.  Nada menos.

Los inicios y la búsqueda de sentido

Espacio Cultural Colombre, centro especializado en libros y literatura, abrió las puertas a la programación de eventos y actividades en octubre de 2012, sumándose así a una oleada de apertura de lugares y espacios, habida lugar en los últimos años, que venían a ofrecer una alternativa al panorama cultural dentro de una ciudad, en este caso Sevilla.

La idea, o más bien la intuición, no es otra que trabajar y vivir el mundo del libro apartado de las innecesarias presiones y urgencias para poder respirar aires  amables, al margen de la burbuja editorial y del incesante ritmo de novedades de las librerías. Un ir sin prisa pero sin pausa, que nos permita disfrutar del camino y del encuentro con los libros y con la gente, un poco a la manera barojiana, entreteniéndonos en el detalle, «como el que va por el camino distraído, mirando este árbol, aquel arroyo, y sin pensar demasiado a dónde va».

Antes de programar y tener un espacio, ya llevábamos un tiempo mercadeando, a base de trueques, donaciones, depósitos amistosos, expurgo de nuestras propias y queridas bibliotecas, que sacrificábamos al grito de «libro que no has de leer déjalo correr», todo para poder contar con un puñado de monedas que luego invertíamos en pinturas, estructuras, materiales, cacharros, mobiliario y, en definitiva, en toda la artillería necesaria para montar una pequeña, al tiempo que coqueta, librería en un local –antiguo polvero y anterior cochera–, de bajo alquiler, tal vez, en el callejón menos transitado y conocido de Triana, y también probablemente de toda Sevilla. Lo que cualquier reputado director de ventas hubiera definido como un suicidio comercial en toda regla y abocado al fracaso, era, sin embargo, para nosotros, una idea seductora y atrayente como un abismo.

Comenzamos en 1997 y acabamos de iniciar la que será la 18ª temporada del ciclo de cuentos para adultos Contes y Cuentos en la sala Harlem Jazz Club de Barcelona. El próximo 8 de noviembre se cumplen 17 años de una programación ininterrumpida que ha querido siempre apostar por la calidad presentando exclusivamente narración oral. 

Ciento sesenta narradoras y narradores han pasado por el escenario del Harlem. En nuestra web, www.contesicuentos.com, además de la programación, se puede consultar el listado de todos los narradores que nos han acompañado y encontrar también información sobre su trayectoria y él o los espectáculos que ha presentado en el Harlem. Una especie de catálogo.

Cuando termine el primer cuatrimestre de esta 18ª temporada, se habrán presentado 568 sesiones.

Cuando empezamos no existía en la ciudad ningún otro espacio que programara narración para adultos y no podría decir porqué, pero en aquellos primeros años tuvimos sesiones con más de 100 personas en el público, incluso días en que la gente se quedaba fuera ¿estaba de moda?, ¿era la novedad? No lo sé, pero el hecho es que hemos podido conservar una media de 50 entradas por sesión. Esto ha permitido poder ofrecer entradas a “precios populares”. Actualmente la entrada cuesta 6€, se pueden reservar con descuento y ofrecemos también abonos para cuatro sesiones de la temporada a 15€.

Este año se celebra la décima edición del programa DÍAS DE CUENTOS, un proyecto que surgió con la voluntad de hacer que la presencia del cuento (contado, escrito, leído, ilustrado, pensado...) fuera constante en la isla de Gran Canaria, buscando que la palabra dicha fuera lluvia fina y vehemente más que turbión desbocado.

Antes del diseño de esta propuesta global desde la Biblioteca Insular del Cabildo de Gran Canaria se realizaban diversas y variadas actividades alrededor del cuento, pero siempre había una sensación de acciones deslavazadas o actividades puntuales que exigían sumas de empeño y esfuerzo disgregadas: había espectáculos de narración en la Biblioteca Insular y en otras bibliotecas de municipios de la isla; se celebraba el Maratón de los Cuentos de la Biblioteca Insular de Gran Canaria; se realizaba una exposición temática cada año; se organizaban algunos cursos, talleres, conferencias... pero toda esta actividad carecía de un manto unificador que hiciera más visible lo que se estaba haciendo.

Sin embargo, al agrupar todas las propuestas y darles una línea común, al sumar todas las energías empleadas para su realización, se optimizaron los recursos y se posibilitó ahondar en algunos de sus frentes.

Días de Cuentos 2014 

 

En febrero de 2014 se celebrarán los veinte años del Viernes de los Cuentos, una programación estable y continuada que ha sido la lluvia fina, constante, vehemente, que ha calado de cuentos a una ciudad y a sus gentes y que se ha convertido en una de las programaciones de referencia en el panorama nacional.

En 1993, tras la celebración del segundo Maratón de los Cuentos de Guadalajara (que por primera vez se hizo en el Palacio del Infantado, más información aquí), los componentes del Seminario de Literatura Infanitl y Juvenil de Guadalajara se quedaron con hambre de cuentos y maquinaron una actividad que les podría nutrir de cuentos entre Maratón y Maratón, se trataba del Viernes de los Cuentos.

Un primer momento: comenzamos

Aquellos primeros Viernes de los Cuentos tenían un formato bien diferente al actual: se abría la Biblioteca Pública del Estado en Guadalajara a las 23,00 y allí acudía cualquiera que quisiera contar y escuchar cuentos. Para que el lugar resultara acogedor se cambiaba la disposición de la hemeroteca, colocando todos los sillones y butacas en círculo, se encendían velas, se hacía queimada y se llevaban algunos pastelillos para que la noche resultara más reconfortante. Y así eran aquellos viernes: gente sentada en círculo contando y escuchando cuentos. [Blanca Calvo habla de todo esto aquí].

Y así pasamos el tiempo, ¡escuchando buenas historias!

Fira somos una pequeña empresa con una larga trayectoria en el diseño y organización de programas municipales de animación a la lectura. Animar a leer a los más pequeños no es tarea fácil en estos tiempos repletos de imagen y sonido, pero mientras exista buena literatura, escrita u oral, la batalla no está perdida, ni mucho menos. 

Son ya muchos años acercando escritores, ilustradores y narradores orales a los centros escolares, charlando con los alumnos y compartiendo historias, buenas lecturas y narraciones. Para ello, es imprescindible leer mucho, escuchar mucho y ¡¡¡disfrutar aún más haciéndolo!!! Contagiar las ganas de leer un libro o escuchar una narración es tan fácil como sentirlo desde dentro, creer en su calidad y transmitirlo. En nuestro trabajo previo a las sesiones en el aula con el alumnado, asesoramos a sus profesores y profesoras sobre el tipo de actividad a realizar, el profesional a elegir, el texto o textos adecuados para preparar cada sesión, las posibilidades de aprovechamiento didáctico de cada actividad, etc. Conocemos bien a todos los narradores y autores que participan en los programas, su forma de comunicarse, su obra o repertorio, su mejor adecuación a una edad u otra. Procuramos estar al día en cuanto a las novedades que se publican en literatura infantil y juvenil. Y, sobre todo, intentamos crear un clima cercano, amistoso, cómplice y entusiasta entorno a los textos con los que se desarrollan las sesiones y a quienes les dan vida.

Este año el “Cuenta-Cuentos del Ocejón” cumple 11 años. La idea surgió de un grupo de vecinos aficionados a la narración oral, y a acudir a los eventos, que son muchos, y se programan en la ciudad de Guadalajara. 

¿Por qué no aprovechar los “Viernes de los Cuentos”, cuando narradores de toda España acuden a Guadalajara, y proponerles la maravillosa oportunidad de contar al día siguiente en un entorno de ensueño: los pueblos de pizarra del Valle del Ocejón?

Desde entonces, en cuanto sale la programación anual de los “Viernes de los Cuentos”, se reúnen unos cuantos vecinos, un representante por cada pueblo y se eligen fechas y enclaves. Y a llamar, escribir, intentar convencer al narrador de turno para que se traslade 70 Km. más allá, y todo en cuestas y curvas, a contar para nosotros. El cartel corre  por cuenta de uno de los pueblos organizadores. 

¿La financiación? Empezaron financiando las asociaciones de vecinos del valle. Luego fueron los ayuntamientos quienes se hicieron cargo, o pidieron subvenciones.

Desde al año pasado, ya no hay subvenciones de Castilla-La Mancha. Entonces el Ayuntamiento de Campillo de Ranas paga un cuentacuentos, el de Valverde de los Arroyos, otro. Lo demás lo sacamos “pasando la gorra”, a la antigua.

Con todo y con eso, sacamos para 5 sesiones. 

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