Crónica del I Encuentro de Narración Oral de Canarias
Por donde quiera que se mire, las islas están viviendo un punto de inflexión en cuanto a trabajo en equipo y movimiento de narradores se refiere. Sin ir más lejos, este pasado fin de semana, en La Palma, hemos hecho historia: por primera vez, narradores de todas las islas en las que se cuenta se conocieron, se escucharon, compartieron mesa, risas, vino, lugar de trabajo, escenario, dormitorio y baño.
A este movimiento no se ha llegado desde la nada. En febrero algunos narradores de Tenerife decidimos arrancar con el proyecto de formar una Asociación Canaria de Narración Oral para aunar esfuerzos y crear proyectos comunes. Se podría decir que los narradores, debido a nuestro estilo de trabajo, nos asemejamos a islas, y en Canarias, esa metáfora nos convierte en islas dentro de islas. Se nos presentan, aparte de todas las dificultades típicas de los narradores, barreras físicas claras debido a la cuestión de la insularidad. Esto dificulta las relaciones y sinergias culturales entre ellas. Por eso consideramos crucial la creación de una entidad que unificara al sector, convirtiendo las barreras en puentes que unan a narradores del archipiélago a través de la creación de actividades comunes.
Tras reunirnos y conformar los primeros pasos para la Asociación, creamos un grupo en Facebook llamado Narradores de Canarias, y ahí comenzamos a compartir información y a contactar unos con otros. Justo en el momento en que la Asociación estaba a punto de nacer, un día, Cristina Temprano escribió en facebook: “Igual los Alisios me sacuden demasiado la sesera, pero hay una idea que me anda rondando y que voy a atreverme a proponerles: ¿y si nos vemos? ¿Y si organizamos un encuentro de narradores canarios?”



